China lanzó esta mañana una sonda espacial que realizará media órbita
alrededor de la Luna y regresará a la Tierra. Con ella intenta probar
una tecnología clave diseñada para ayudar a una futura sonda lunar a
regresar a la Tierra con muestras del suelo del satélite en 2017.
La sonda despegó del Centro de Lanzamiento de Satélites Xichang en un
cohete Larga Marcha 3C. Se trata de la primera sonda china diseñada para
regresar a la Tierra, lo que está previsto en poco más de una semana.
Es la primera sonda lunar China que volverá a la Tierra, a una
velocidad de 11,2 kilómetros por segundo, según expertos. Hu Hao,
diseñador jefe de la tercera fase del programa de exploración lunar,
dijo que la velocidad de reingreso podría causar sobrecalentamiento de
la cápsula de retorno y echar a perder el proyecto. “No existe una
simulación en la Tierra para estudiar este efecto”, añadió.
El portavoz de la agencia espacial dijo que el reingreso involucrará a
uno o más saltos dentro y fuera de la atmósfera para frenar la nave
antes del reingreso final.
Los expertos opinan que este tipo de reingreso podría ayudar a
dispersar la enorme cantidad de calor que se genera normalmente en los
descensos ultra rápidos.
Datos de la Nasa muestran que este tipo de reingreso fue utilizado en misiones lunares por la antigua Unión Soviética
F.AAeroespacial
Creado en ARUCAS el dia 20 de Junio de 2019 Pegina desdicada a honrarr la musica hecha en canarias Correo electronico:jackmaster_es@yahoo.es (ARUCAS CIUDAD DEL SONIDO)
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viernes, 24 de octubre de 2014
lunes, 1 de septiembre de 2014
China lanzará su primer módulo lunar recuperable en este año
China
enviará a la Luna su primer módulo orbital recuperable antes de fin de
año, según anunció la Administración Estatal de Ciencia, Tecnología e
Industria para la Defensa Nacional (SASTIND). El módulo ya ha sido
transportado al Centro de Lanzamientos de Satélites de Xichang
El lanzamiento sirve de preparación para la próxima misión de la sonda lunar Chang´e-5, que tiene previsto en un futuro cercano alunizar y recoger muestras de la superficie antes de regresar a la Tierra. El módulo orbital recuperable medirá el desarrollo de la tecnología nacional en cuestiones técnicas complejas como la gestión de las altas temperaturas que se producen cuando una sonda entra de nuevo en la atmósfera terrestre.
China envió a la Luna el pasado año la sonda Chang´e-3, calificada por la prensa nacional como un éxito rotundo a pesar de que el robot Yutu (conejo de jade, en mandarín) experimentó problemas técnicos que le impidieron mandar todos los datos esperados. La misión Chang’e-5 reviste una mayor complejidad por el regreso a la Tierra.
China, como otras potencias mundiales, contempla la carrera espacial como un termómetro de su pujanza. Cuando Estados Unidos puso a un hombre en la Luna, Mao se lamentó de no poder enviar ni una patata al espacio. Pekín ha disparado el presupuesto en los últimos años, en contraste con los recortes que padecen los programas espaciales en Europa y Estados Unidos.
En el 2003, China se convirtió en el tercer país, tras Estados Unidos y Rusia, en mandar a un astronauta al espacio. El pasado año envió a tres (una mujer, entre ellos) en su ya quinta misión, la más larga y compleja, para acoplarse a un laboratorio espacial que funciona como un prototipo de una estación mucho más ambiciosa que será lanzada en el 2020. También por esas fechas pretende enviar un hombre a la Luna.
El lanzamiento sirve de preparación para la próxima misión de la sonda lunar Chang´e-5, que tiene previsto en un futuro cercano alunizar y recoger muestras de la superficie antes de regresar a la Tierra. El módulo orbital recuperable medirá el desarrollo de la tecnología nacional en cuestiones técnicas complejas como la gestión de las altas temperaturas que se producen cuando una sonda entra de nuevo en la atmósfera terrestre.
China envió a la Luna el pasado año la sonda Chang´e-3, calificada por la prensa nacional como un éxito rotundo a pesar de que el robot Yutu (conejo de jade, en mandarín) experimentó problemas técnicos que le impidieron mandar todos los datos esperados. La misión Chang’e-5 reviste una mayor complejidad por el regreso a la Tierra.
China, como otras potencias mundiales, contempla la carrera espacial como un termómetro de su pujanza. Cuando Estados Unidos puso a un hombre en la Luna, Mao se lamentó de no poder enviar ni una patata al espacio. Pekín ha disparado el presupuesto en los últimos años, en contraste con los recortes que padecen los programas espaciales en Europa y Estados Unidos.
En el 2003, China se convirtió en el tercer país, tras Estados Unidos y Rusia, en mandar a un astronauta al espacio. El pasado año envió a tres (una mujer, entre ellos) en su ya quinta misión, la más larga y compleja, para acoplarse a un laboratorio espacial que funciona como un prototipo de una estación mucho más ambiciosa que será lanzada en el 2020. También por esas fechas pretende enviar un hombre a la Luna.
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