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martes, 3 de mayo de 2016

Un ataque con ransomware deja desconectada a una compañía de electricidad y agua en Estados Unidos

Durante los últimos años, el ransomware se ha convertido en uno de los ciberataques más dañinos, y más populares entre los delincuentes online. Este ataque cifra todos los archivos de los sistemas afectados de forma que es imposible acceder a ellos, a no ser que se pague la suma de dinero que el ciberdelincuente pida para enviar la clave para descifrarlo. Las víctimas son usuarios particulares y empresas, en las que se estima que las infecciones por ransomware se han duplicado, pasando de 25.000 ordenadores infectados en 2014 a 50.000 en 2015. El problema de este tipo de malware es que es muy lucrativo, eficaz, y para colmo tiene muchas (maliciosas) posibilidades.
Hace unos meses, los sistemas informáticos de un hospital fueron secuestrados precisamente por este tipo de malware. Los cibercriminales pedían un rescate de 3,6 millones de euros para restaurarlos. En este caso, después de negociar, el centro médico pagó 15.000 euros para poder recuperar sus archivos. A este sonado caso le siguieron otros, la mayoría de ellos en Estados Unidos, pero también en Nueva Zelanda y Alemania. Y es que efectivamente, los datos médicos son uno de los objetivos principales del ransomware. Pero no son los únicos. Hay un sector que está en el punto de mira: las infraestructuras críticas.
Esta vez los cibercriminales han encontrado un nuevo objetivo: empresas proveedoras de electricidad y agua. En concreto, la empresa pública de Estados Unidos, Lansing Board of Water & Light (BWL). Esta empresa de servicio público provee electricidad y agua a los residentes de las ciudades de Lansing y East Lansing, Michigan y algunas ciudades cercanas.  La entidad ha anunciado que ha sido víctima de un ataque de ransomware, que ha provocado que los ordenadores y sistemas informáticos quedaran inservibles.
Como suele ocurrir, el ataque se inició cuando uno de los empleados abrió el archivo malicioso adjunto en un email. A partir de ese momento, el malware se instaló en su equipo, y rápidamente empezó a cifrar los archivos de la organización, según ha informado el periódico de la zona, y del que se ha hecho eco The Hacker News.

La empresa rápidamente decidió apagar sus redes y suspender algunos de sus servicios, incluyendo las cuentas de email de sus 250 empleados. De esta forma, se podían por lo menos prevenir más daños. El ciberataque también forzó a la entidad a apagarlas líneas de teléfono, incluidas las líneas de asistencia a los clientes, así como funcionalidades de sus plantas de agua y electricidad.
El tipo de ransomware usado en este ataque es desconocido de momento, pero la empresa de servicio público está trabajando ya junto con el FBI para investigar el incidente. También aseguran que los datos de sus casi cien mil clientes no han sido afectados debido al ransomware. En cualquier caso, no han aclarado si la compañía llegó a pagar el rescate para recuperar los datos, aunque se sobreentiende que ha sido la única forma de recuperar el control de sus equipos.
F.GSecurityes

domingo, 6 de septiembre de 2015

Nuevo ransomware secuestra tu móvil Android en nombre de la NSA

Hasta hace poco el ransomware era un problema exclusivo de los ordenadores, pero en los últimos meses hemos visto con preocupación cómo se ha ido trasladando a los smartphones Android.
El ransomware es un tipo de troyano que, literalmente, secuestra tu dispositivo, encriptando toda la información que contiene. Después te obliga a pagar una determinada cantidad de dinero para liberar las claves para desencriptarlo. Sin ellas es prácticamente imposible recuperar los datos almacenados en el dispositivo, así que no queda más remedio que formatear y perderlo todo.
La firma de seguridad Check Point ha detectado un nuevo tipo de ransomware especialmente peligroso, porque usa un método de actuación nuevo.
Se trata de una variante del troyano Simplocker, que se camufla en diferentes apps atractivas (juegos, mensajería) para que la víctima lo descargue de tiendas de apps no oficiales, o de una web. Al instalarse requiere permisos de administrador y como nunca nos fijamos en los permisos que nos piden las apps, muchas víctimas acaban otorgárselos.
Con estos permisos el troyano puede actuar a su antojo dentro del smartphone: puede enviar SMS, hacer llamadas telefónicas, y manipular archivos. Lo que hace es encriptar todo el contenido de la memoria interna y la tarjeta SD, en donde se almacenan los mensajes, datos, fotos, vídeos, apps, y el resto de información
 La mayoría del ransomware se conecta con un servidor a través de HTTPS (página web) para obtener las claves de encriptación, y gestionar los pagos del rescate. Aquí es donde los antivirus y otro software de seguridad detectan que hay algo raro, y bloquean al malware (con suerte). La gran novedad de esta versión es que se comunica a través del protocolo de mensajería instantánea XMPP, un sistema abierto que usan apps como Facebook, Tuenti, o WhatsApp. Este método es más difícil de detectar por el software de seguridad, porque no se diferencia de un mensaje estándar. La comunicación se encripta usando TLS y se envía a través de Tor, para evitar la localización de los creadores del ransomware.

Una vez encriptado el contenido del smartphone Android infectado, el ransomware muestra una pantalla simulando ser la NSA (la agencia de espionaje americana) en donde afirma que has cometido un delito y te pide pagar una multa de 500 dólares en moneda Bitcoin (que es anónima), para devolverte el control del móvil.
Check Point asegura que ha infectado a docenas de miles de smartphones, y sus víctimas han pagado cientos de miles de dólares en rescates. Ha detectado variantes en Arabia Saudí, Emiratos Árabes y otros países, en donde sustituye la NSA por autoridades locales, así que no hay que descartar que llegue a España.
Ante este tipo de amenazas, la defensa siempre es la misma: mantener actualizado el sistema operativo del smartphone, no instalar apps desconocidas o de procedencia poco fiable, usar un antivirus, y hacer copias de seguridad de todos los datos frecuentemente, por si no nos queda más remedio que formatear el smartphone, ante una infección de ransomware.
F.Techworm

viernes, 7 de agosto de 2015

DDoS Extorsión: primo mayor de ransomware

Ransomware ha recibido mucha atención recientemente, pero una amenaza mayor - la extorsión mediante amenaza de distribuidos de denegación de servicio (DDoS) - también exige nuestra atención. Al hacer que los servidores o servicios disponibles, los ataques DDoS pueden ser agobiante para ambos las finanzas de una organización y su reputación de marca. Los ataques DDoS pueden ser simples o sofisticados, pero son calculados sin embargo y por lo general con fines de lucro. También pueden ser utilizados para encubrir algo más siniestro, como se ha visto con la campaña Dyre Wolf. Agregar el elemento de extorsión a este tipo de ataque solamente aumenta la gravedad de la situación y el potencial pérdida financiera para la organización de destino.
 No todos los ataques DDoS extorsión ejecutar el mismo curso, pero varios incidentes anunciadas públicamente han tenido características similares. Extorsionistas menudo ilustran sus capacidades mediante la realización de un pequeño ataque, como el cierre de un sitio web durante 15 minutos a través de un ataque volumétrica. Esto es seguido por un correo electrónico solicitando que las víctimas pagan una suma de dinero en un determinado período de tiempo - por ejemplo, las 24 horas - o enfrentarse a más ataques.

Notas de rescate suelen ser sincero, intimidante y diseñado para obligar a las empresas a pagar - rápidamente. Las instrucciones son claras, la amenaza es evidente y el tiempo se limita generalmente a aumentar aún más la exigencia de la amenaza. Si el rescate no se paga dentro del período de tiempo especificado, los atacantes suelen seguir a través de su promesa de ataques adicionales. ¿A qué te dedicas? Pagar o no pagar? Esa es la pregunta.

F. ISecurytis

lunes, 15 de diciembre de 2014

Robo de credenciales, secuestro de datos y ciberguerra, riesgos para el 2015

Un informe elaborado por el equipo de investigación de McAffe Labs, perteneciente a la compañía Intel Security, determina que los ciberdelitos del año 2015 tendrán su base en las amenazas vistas en este año, entre las que destacan los fallos de seguridad en los estándares empleados durante muchos años, los robos masivos de información en los que se han descifrado “miles de tarjetas de crédito y otros datos de carácter personal”; así como las dudas que tienen las empresas sobre los riesgos que les generan los ataques cibernéticos.
Para 2015 se ha pronosticado un aumento muy notable en materia de ciberespionaje, una actividad que “persigue el robo de la propiedad intelectual y la obtención de una información privilegiada que se pueda vender en el mercado”, según ha explicado a EFEfuturo el director regional de Intel Security,  Javier Perea.

Vulnerabilidad es ‘cara b’ del avance tecnológico

Además, explica que los actores del ciberdelito “intentan siempre sacar partido a la revolución tecnológica, en la que la vulnerabilidad se ha convertido en su cara b” y ya han dejado de ser “hackers que trabajan desde su ordenador en casa”, pues las ciberamenazas actuales son desarrolladas por “bandas criminales que buscan un fin económico”.
Entre los métodos más recientes para obtener beneficios de la vulnerabilidad de datos, en España “se está dando una oleada de ‘ransomware‘ o software de secuestro“, que cifra los ficheros de un dispositivo para exigir al usuario un rescate abonado con ‘bitcoins’ para que sea “imposible rastrear al delincuente“.

Móviles y tabletas, el objetivo de ciberdelitos

Durante 2015 los móviles y tabletas serán el objetivo clave de esta práctica porque “almacenan valiosas imágenes y datos personales, unos datos muy apetecibles para chantajear“, señala el informe.
Los móviles también tendrán que hacer frente a otra clase de vulnerabilidad derivada de la extensión de pago digital con tecnología NFC, y aunque esa tecnología “suponga el final de los clonadores de tarjetas de crédito” esta clase de transacciones funciona con una tecnología inalámbrica que a los ciberladrones le resultará más fácil de boicotear.
Otro aspecto a destacar sobre las ciberamenazas previstas para 2015 son las que afectan al Internet de las cosas, ya que “cada vez son más los ataques a los dispositivos conectados, debido a las pésimas prácticas de seguridad y el alto valor de los datos almacenados en estos dispositivos”, destaca el informe.
El director general de Intel Security ha afirmado que en este aspecto se ha detectado un tipo de amenaza alarmante, como es el uso de los dispositivos digitales sanitarios en hospitales, en los cuales se hace es más probable “el robo de la información almacenada en ellos” ya que los datos médicos son “más valiosos que los de una tarjeta de crédito“.
Por otra parte, ha destacado el auge de las ciberguerras puesto que “el mundo ciber es un reflejo del mundo real, y por eso un conflicto político siempre tendrá un componente cibernético”.

Regular e incrementar las sanciones

Para Perea, entre las soluciones a los futuros ciberdelitos destacan una mayor regulación e incremento de las sanciones, con la “necesaria armonización entre países, para que todo sea delito en todos los países y los delincuentes no se aprovechen de los vacíos legales”.
Los fabricantes también deben de incluir la seguridad en los diseños, no reaccionar solo cuando surja el problema, aunque eso encarezca los costes; algo que harán solo con presión ya sea gubernamental o de los consumidores, según ha indicado Perea.
“La industria es capaz de proporcionar soluciones para detectar las amenazas antes de que ocurran y que así las empresas puedan contar con herramientas para luchar contra estos delitos“, añade.
Además, todavía hay una concienciación escasa de los riesgos que implica el mundo cibernético, por lo que es esencial “educar a los usuarios, que son el eslabón más débil, yo diría que “cuando haga algo se pregunte si lo haría lo mismo en el mundo real“.
F.EFE