De él depende. Él tiene la última palabra. Tiene que dar el visto
bueno para autorizar el uso de las armas para disparar contra un avión
que se haya convertido en una amenaza. Es un alto mando de la
OTAN y tiene sus raíces en el Bierzo. Es un general español del Ejército del Aire,
Rubén Carlos García Servert,
quien está al frente del primer Cuartel General de la nueva estructura
de la OTAN que ha recibido la Certificación de su Capacidad Operativa
Final (FOC).
El general García Servert es el responsable del CAOC (
Centro de Operaciones Aéreas Combinadas)
que tiene bajo su responsabilidad el espacio aéreo de una superficie de
10.950 kilómetros cuadrados, o lo que es lo mismo, algo más que la
superficie que ocupa
EEUU. Y la población estimada que
está bajo su mirada protectora es de 282,3 millones de habitantes; lo
que sería dos veces la población de
Rusia. Son más de
cinco los millones de vuelos que pasan por su escrutinio, por su
responsabilidad. El CAOC tiene la competencia de la vigilancia aérea del
espacio de soberanía desde
Azores hasta
Turquía.
«Si se produce una amenaza real, que haya que hacer fuego en el aire
contra un aeronave considerada hostil, la decisión final la tengo que
tomar yo», asegura el general García Servert en una conversación con EL
MUNDO en su centro de mando. «Es el único de la base que está
inmediatamente localizable, siempre», recuerda uno de sus mandos de
confianza.
'Si hay que derribar un avión, la decisión final la tengo que tomar yo', admite
Fue tras la cumbre de Lisboa de 2010 cuando los jefes de Estado y de
Gobierno de la Alianza Atlántica acordaron un nuevo concepto
estratégico, una nueva estructura de mandos y distribución geográfica de
Cuarteles Generales. En este nuevo concepto, la Alianza decidió reducir
a dos los centros de operaciones aéreas: uno situado en la localidad
alemana de Uedem, cuya área de responsabilidad es el flanco norte; y el
CAOC, asentado en la base aérea de
Torrejón, que se
convierte en los ojos de la seguridad de la zona sur de Europa. Acceder
al complejo CAOC, de máxima seguridad de la OTAN, ya da muestras de lo
que estamos hablando: Identificaciones, controles, números de seguridad
en cada entrada, tarjetas de pase, tarjetas identificativas... Nada de
cámaras, nada de teléfonos. Solo la grabadora y tras una comprobación
minuciosa. Aunque las instalaciones son provisionales, los dispositivos
de seguridad son enormes. «Estamos hablando de máxima seguridad OTAN».
Impresiona. Todo perfectamente organizado, todo máximo nivel de
seguridad, y todo funcionando con una normalidad y serenidad
aplastantes.
El centro de Torrejón es 'NATO secret', con el mayor rango de seguridad militar
«Aquí somos todos OTAN. Nadie es de ninguna parte. Todos somos
intercambiables. Se funciona como una piña. Yo no pregunto de qué
nacionalidad es el que está ahora delante de las pantallas de control. A
mí me da igual. Estamos perfectamente entrenados y el equipo funciona
como un reloj», recuerda el general. Porque, como indica el responsable
del CAOC, en este centro operativo están trabajando casi 180 militares. Y
hay personal de
Albania, Bulgaria, Canadá, Alemania, Francia,
Reino Unido, Grecia, Croacia, Hungría, Italia, Portugal, Rumanía,
Eslovaquia, Turquía, Estados Unidos y, lógicamente, de
España.
F.ElMundo